Celulitis y células de grasa
La celulitis es un cambio permanente en la grasa almacenada bajo la piel y es inevitable en la mayoría de las mujeres. Los estudios realizados han demostrado que el 80% de las mujeres mayores de 18 años tienen algún grado de celulitis. ¡Sí, incluso las mujeres delgadas!
La piel de naranja se encuentra principalmente en las caderas, nalgas y estómago que son zonas de celulitis comunes. Estas zonas han sido referidas como de “grasa situada en el lugar equivocado”, una combinación de grasa, agua y toxinas que el cuerpo no ha eliminado.
Por lo tanto, para contraer y reducir las células de grasa en estas zonas, debemos crear un efecto clínico que acelerará la reacción natural de liberación de la acumulación de esta ‘grasa en el lugar equivocado’. La investigación clínica ha demostrado que el calentamiento preciso de estas células de grasa puede conseguir este objetivo.
Es bien conocido, en la química, que la tasa de reacción se puede aumentar significativamente elevando la temperatura de la reacción. Por lo tanto, elevando la temperatura en el tejido adiposo (células de grasa) se incrementa la tasa en la que se libera la grasa líquida desde dicho tejido.
El problemas estético, para la mayoría de las personas que consiguen grados de pérdida de peso modestos a significativos, es que la reducción en el volumen del tejido adiposo se suele perder impredeciblemente desde todas las zonas anatómicas y no de zonas específicas deseadas, tales como vientre flácido, nalgas y caderas. Incluso las personas delgadas pueden tener algunos depósitos grasos en zonas indeseadas, tales como “michelines”, doble barbilla, etc. Por ello, para eliminar esta preocupación específica, tenemos que crear condiciones clínicas donde las células de grasa en el área deseada para tratamiento (por ejemplo, vientre flácido, nalgas, “michelines”, doble barbilla) liberen su grasa líquida reduciendo así el tamaño de las células de grasa.
Para poder atacar de raíz el problema, tenemos que elevar selectivamente la temperatura de la célula de grasa en la zona del tratamiento durante un periodo de tiempo prolongado, en las capas de grasa subcutáneas y de la dermis de la piel. Esto da lugar a la contracción de TODAS las células de grasa tratadas y un aumento de la circulación sanguínea a través de los diminutos capilares que alimentan la célula de grasa, lo que, a su vez, aumenta el suministro de oxígeno al área final aumentando todavía más el metabolismo local de las células de grasa y ayudando al sistema linfático a movilizar los residuos desde la zona de tratamiento.
Ahora, las células de grasa han disminuido significativamente de tamaño y se ha producido una sustancial pérdida de toxinas, lo que da lugar a que las zonas tratadas aparezcan más lisas y firmes.

Tecnología tripolar
Para poder elevar selectivamente la temperatura en las zonas necesarias, se transmiten corrientes eléctricas de alta frecuencia a todas las capas de la piel a través de la configuración de electrodos TriPolarÔ. Estas capas de la piel en las que circulan las corrientes actúan como resistencias en serie, teniendo la capa de grasa una resistencia eléctrica significativamente más alta que las demás capas (aproximadamente 2000 ohmios-cm para la grasa vs. 500 ohmios-cm para la piel). Por lo tanto, cuando la corriente pasa a través de las capas de la piel, las zonas con mayor resistencia eléctrica (células de grasa) se calientan mucho más que el tejido circundante. Por ello, al calentar selectivamente las células de grasa, se incrementa su metabolismo y se les fuerza a liberar su grasa líquida y de este modo, disminuye su tamaño y se consigue los resultados estéticos deseados.
La tecnología TriPolarÔ trata la piel de todos los tonos, de forma suave y efectiva, proporcionando ondas distintivas que comienzan a alisar y regenerar el colágeno de su piel con sólo unos pocos tratamientos. El estiramiento de la piel se puede observar de inmediato, incluso solamente después de un solo tratamiento.
Esta tecnología notable caliente selectivamente las células de grasa bajo la piel sin afectar desfavorablemente a los tejidos circundantes. Simultáneamente, se calienta zonas de grasas profundas y poco profundas combinando de este modo este efecto dual de RF unipolar y RF bipolar en un solo aplicador.
Además, a diferencia de los sistemas convencionales, esta tecnología patentada elimina la necesidad de enfriamiento de la piel – mejorando de este modo la eficacia del tratamiento – dando lugar a menos sesiones del tratamiento y a una reducción en grasa.